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La implementación del estándar Passivhaus en la normativa EECN, una garantía para la eficiencia energética

Empezamos el año, con los retos medioambientales y sociales como protagonistas absolutos. 2018 es un año de inflexión en cuanto a la eficiencia energética de los edificios Públicos. Entra en vigor la Directiva 2010/31/UE (DEEE) edificios llamados “Energía Casi Nula” para los edificios públicos, y El Ministerio de Fomento debe desarrollar este año las bases del nuevo CTE, para la edificación EECN.

La definición actual de los edificios ECCN, en España, ha sido recientemente tildada de “laxa y poco rigurosa” por la Plataforma Española Passivhaus (PEP). Una muestra de esta falta de rigurosidad técnica, es el sorprendente nuevo escenario del parque de viviendas español, el cual ha pasado, en un día, de estar a la cola en los Edificios de Consumo Casi Nulo a ser probablemente el país de Europa con más ECCN. Eso se ha conseguido mediante definir los edificio ECCN como aquellos que cumplen el Código Técnico actual.

Esta situación hace urgente y prioritario una definición rigurosa de un Edificio de Consumo Casi Nulo (ECCN). Necesitamos una adecuada definición que nos conduzca a una normativa ambiciosa, que evite la caducidad de la misma a fin del 2021.

Llegados a este punto, la estandarización de la construcción de ECCN sobre la base del estándar Passivhaus, adquiere una mayor notabilidad, para cumplir con las nuevas normativas y exigencias Europeas. Ello posicionaría a España como uno de los países con la normativa de edificación ECCN más eficiente de Europa.

Los argumentos a favor de la implementación de estándares como el Passivhaus en la normativa para la construcción de edificios ECCN, están más que estudiados. Las experiencias de edificios pasivos realizados en el Mediterráneo son excelentes, suponiendo un proyecto y una ejecución cuidadosa.

A diferencia de lo que exige el Código Técnico actual de la Edificación, el estándar Passivhaus, aplicado el clima español, exige una demanda de energía necesaria para calefacción y/o refrigeración menor o igual a 15kWh/m² al año, calculado con la herramienta PHPP, que establece condiciones de control mucho más rigorosas que el CTE, y la energía primaria utilizada por la edificación no debe superar los 100 kWh/m² al año, incluyendo todos los consumos vinculados con el uso del edificio (también electrodomésticos, electricidad auxiliar etc.).

La hermeticidad al paso de aire (n50 menor o igual a 0,6 renovaciones/hora) garantiza no solo un edificio de bajo consumo energético, sino la ausencia de condensaciones intersticiales en la construcción, una patología bastante común en edificio convencionales en España. Además, edificios que cumplen este valor exigente, se caracterizan por un confort acústico muy elevado, precisamente interesante en un país azotado por una contaminación de ruido elevadísima (en las urbes).

Cumplir estos requisitos para la edificación supone un ahorro en la demanda de energía de hasta un 90% con muy bajas emisiones de CO2, hecho relevante para los compromisos políticos de las ciudades y regiones españolas.

La casa pasiva no solo limita consumo de calefacción y refrigeración, sino también de todos los gastos energéticos del edificio.

El propio diseño pasivo es el que garantiza los elevados niveles de confort interior, garantizando las clases A-B de confort según la CEN CR 1752 basada en la norma ISO-7730 (CEN CR 1752: VENTILATION FOR BUILDINGS – DESIGN CRITERIA FOR THE INDOOR ENVIRONMENT).La metodología de diseño y construcción integral garantiza un producto final sólido y duradero a largo plazo, que asegura el mejor retorno de la inversión para las administraciones públicas.

España merece edificios públicos que garanticen un consumo casi nulo de la energía y ofrezcan un excelente confort y calidad ambiental interior para sus usuarios; y ello pasa por una revisión urgente de la definición de un edificio EECN. Una definición que debe ser desarrollada con el fin de maximizar la eficiencia energética y confort en los edificios públicos de obra nueva, sin presiones, sin lobbies aplicados. Una normativa que garantice una lucha eficaz frente a los efectos del cambio climático, y excelencia en el diseño y construcción de nuestro parque inmobiliario.

Artículo de Micheel Wassouf,  Arquitecto especializado en proyectos de alta eficiencia energética, Director de Energiehaus Arquitectos y Certificador Oficial Passivhaus por el PHI

Articulo Original: Aquí

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