Saltear al contenido principal

El portal www.idealista.com entrevista a Micheel Wassouf

www.idealista.com uno de los portales inmobiliarios líder en el mundo,  entrevista a nuestro director. 

Hablar con Micheel Wassouf es hacerlo con un apasionado de la arquitectura y del ‘passivhaus’. Este arquitecto alemán se trasladó a España en 2007 y desde entonces predica por el desierto del sector destacando las bondades técnicas del ‘passiv’ a promotores y constructores. Cada vez hay más usuarios que deciden vivir en una casa donde la eficiencia energética y el confort son la premisa. 10 años después, hay un grupo prometedor de arquitectos que apuestan por las casas pasivas, con más de 30 viviendas certificadas por el Instituto Passivhaus.

El parque de viviendas en España supera los 25 millones de casas. La gran mayoría de ellas, aunque cuesta creérselo, se levantaron durante los últimos 25 años. El boom inmobiliario desató una locura de la construcción que aún estamos pagando con un amplio stock de viviendas sin vender, promociones inacabas y casas abandonadas. Pero también con un parque que peca de ineficiente energéticamente por diversos motivos: materiales de poca calidad o fallos en la construcción que conllevan un mayor gasto para los que viven en esas casas.

Frente a este panorama, surge la esperanza para una construcción eficiente y de confort que consigue un mayor ahorro en la factura energética para los que viven en las casas pasivas. Con unos mayores estándares de calidad de los materiales, centrados en perfeccionar el aislamiento y estanqueidad de los muros de la vivienda, se consigue una mayor calidad del producto, que es la vivienda.

Hablamos con Micheel Wassouf, arquitecto y CEO del estudio Energiehaus, especializados en el diseño de viviendas passiv pero también en certificar las casas bajo los estándares del Instituto Passivhaus alemán.

“El passivhaus es un reto para arquitectos, aparejadores y promotores. El atractivo de las casas pasivas en España viene por el hecho de que antes, hasta el año 2008, la calidad de la construcción era muy baja. El ‘passivhaus’ levanta ese ‘erotismo’ en el mundo de la arquitectura porque mucha gente busca una construcción de calidad”, comenta Wassouf. “Mucha gente ha pasado de un extremo a otro. De no preocuparse por la construcción a darse cuenta de que tenemos que cambiar el concepto de construir e ir a un concepto más cercano a lo eficiente, lo sostenible y de confort”, concreta.

El experto insiste en que el ‘passivhaus’ es como un deporte de élite de la arquitectura, “se necesita para llegar a la construcción de calidad”.

Hablar de ‘passivhaus’ y todo lo que lleva detrás es como predicar en el desierto. En España hay poco más de 30 casas certificadas por el Passiv Institute alemán. Los estándares que hay que cumplir son altos y prácticamente hay que tener un consumo energético casi nulo para lograrlo.

“Los promotores pequeños están más concienciados que las grandes constructoras. He visto que estas tienen bastante desinterés por el ‘passivhaus’ y la construcción eficiente. Todos los argumentos que exponemos son sobre una tecnología que está contrastada, que tiene 25 años, y hay muchos casos de éxito en Alemania y otros países europeos. Los números acompañan, ir hacia un consumo casi nulo es eficiente”, analiza este arquitecto. “Los que apuesten ahora por una construcción eficiente van a tener una ventaja frente a los promotores de toda la vida con la llegada de los objetivos 20/20/20 y posteriores para la construcción de viviendas y edificios sostenibles”.

Pero, siempre que se habla de casas pasivas surgen las primeras cuestiones: ¿Cómo se convence tanto a promotores, como a constructores y a los que buscan una casa para vivir en una casa pasiva?   

“Lo que siempre digo a la gente que quiere conocer el passivhaus, que me pregunta cómo funciona o qué se siente en una casa pasiva, les recomiendo que lo mejor es que lo vivan en persona, que vayan a tocarlo y que hablen con los propietarios de una casa pasiva”, destaca el CEO de Energiehaus.

“Siempre digo que las personas que vivan en una casa pasiva van a tener un problema… porque ya nunca van a poder vivir en otra casa que no sea ‘passiv‘, después de conocer y saber las bondades de una vivienda de estas características: consumo energético casi nulo, un confort térmico y acústico muy alto y en aspectos de salud”, destaca.

Durante años, Micheel y su estudio llevan organizando viajes a Frankfurt, la cuna de ‘passivhaus’, para poder ofrecer a los interesados la experiencia de vivir en una casa pasiva. “El primer salto importante en un país como España ha sido llegar a tener una serie de edificios pasivos certificados para que la gente pueda conocer estas casas y verlas para convencerse de lo bueno que es el passivhaus. En 10 años, hemos podido crear una cantidad suficiente de edificios passivhaus en el país para poder seguir enseñando las calidades del passiv a quien quiera descubrirlo”.

Aunque solo sean 30 casas para Micheel son muy importantes para el mundo de la arquitectura: “Es necesario tener estos edificios punteros como en el atletismo es necesario tener alguien que corra los 100 metros en 9,6 segundos. Uno puede cuestionar por qué se hace toda esta tecnología, pero al final todo esto arrastra al mercado y para que en un futuro un consumidor disfrute de una casa eficiente, sostenible y con poco gasto”.

¿De verdad son tan buenos los beneficios del passivhaus sabiendo que se va a tener que asumir mayores costes a la hora de construir? 

Micheel aboga por que cada vez más promotores y constructores vayan hacia la construcción eficiente, aunque no alcancen los estándares passivhaus: “Hay interés de los promotores por conseguir el certificado ‘passivhaus’. Es un certificado que te diferencia del resto del mercado, es potente, es una garantía adicional porque la casa pase una auditoria. Pero esto implica cumplir estrictamente con los criterios. Y tener un edificio de bajo consumo también es un edificio muy bueno, sobre todo para quien vaya a vivir en él. No todos los edificios de una ciudad van a ser ‘passiv’ al 100%, pero hay que aspirar a ser lo más eficientes posibles”.

Y aquí llega la eterna pregunta sobre el passivhaus: ¿Cuánto cuesta? Porque el concepto económico siempre es una duda entre los clientes. “Comparado con un edificio convencional, sí que hay algo sobrecoste, pero no es algo aleatorio. Durante la construcción es el momento de trabajar el aislamiento, mejorar la hermeticidad del paso del aire, tener una ventilación controlada. Estos son los sobrecostes del passivhaus. Podemos encontrarnos entre un 5% y un 15% de sobrecoste frente a una vivienda tradicional”, aclara Wassouf.

Pero Micheel concluye que lo que importa es el coste sobre el ciclo de vida de la vivienda. “El usuario tiene que mirar que la inversión que hará en ese sobrecoste inicial se verá compensado con el ahorro que logrará a lo largo de los siguientes 40, 50 o 60 años de vida de la casa. Haciendo el cálculo del coste de vida, pagando algo más al principio al final siempre saldrá más económica la casa pasiva”, concreta.

Volver arriba